domingo, 29 de noviembre de 2020

Armario cápsula de invierno

Hoy vamos a hacer el armario cápsula de invierno. Para los que seáis nuevos, primero de todo bienvenidos, en el blog de Instantes de Tiempo. Nos encanta hacer armarios cápsula. Porque tengo la sensación que alguien que tiene controlado, al menos un armario cápsula, luego le resulta más fácil hacer las maletas. Os dejo el vídeo que inicio todo esto por aquí. 



¿Cómo se hace un armario cápsula?


Para hacer un armario cápsula lo que suelo hacer es vaciar todo el armario encima de la cama y dividirlo en montañas:

  • Lo que guardo para el año que viene, 
  • Lo que ya no quiero, pero está en buen estado, 
  • Lo que ya no aguanta más días y 
  • Lo que quiero ponerme esta temporada. 

El primer montoncito lo guardo, el segundo lo dono y el tercero lo tiro. Con el cuarto lo dispongo encima la cama separada por categorías: camisetas, pantalones, … Así será más fácil hacer el armario cápsula. 



Mientras estuve haciendo esto me di cuenta de que las maletas en verano cuestan menos que hacer por el simple hecho que una camiseta de manga corta no abulta lo mismo que un jersey gordo de esos. Y me diréis “Bueno Adriana, puedes en no llevarte un jersey gordo”. ¡Mentira! Porque el frío que yo pasé en Irlanda no está escrito. En esta ocasión me han salido 16 prendas, he eliminado un vestido y he añadido dos abrigos y unas botas altas. Pero no nos anticipemos, empecemos por los básicos:

Los básicos



Empezamos por las partes de abajo. Yo pondría un tejano básico en azul y otro en negro, una falda tejana o de piel y otra parte de abajo un poco especial. Podría ser por ejemplo un tejano con un azul más clarito o un poco más informal o podríais optar por esos pantalones blancos, pero que no a todo el mundo le gusta. O por unos pantalones de imitación piel.

En la parte de arriba voy a optar primero por un jersey de cuello alto en negro típico y tópico que me recuerda mucho Audrey Hepburn y qué es un básico en cualquier armario. Luego un jersey gordito en un gris claro o blanco también depende mucho de los colores que os queden bien. Además otro jersey gordito con un color un poco más vistoso para que no sea tan aburrido nuestro armario cápsula. Por último una camisa que nos podríamos poner debajo del jersey negro o debajo de cualquier de estos jerséis más gorditos para darle un toque más formal o por un día que hace más calor nos podíamos quitar el jersey gordo. 

Pensar que estás opciones dan dimensión a nuestra maleta, con una sola de estas prendas podemos modificar de un look más formal a más informal o al revés o aportar más o menos color y todo estas características es lo que nos define nuestra persona y como nos queremos presentar incluso antes de abrir la boca. 


Luego también voy a añadir un vestido en mi caso va a ser un vestido negro liso, que depende de con qué zapatos o con qué bolso, incluso si me llegó a poner una chaqueta u otra, la camisa por debajo, uno puede darle un estilo totalmente distinto. 

Los accesorios



De zapatos voy a escoger unas deportivas, unas botas hasta la rodilla y unos botines. Si las botas son negras los botines van a ser marrones o al revés. Luego con los bolsos voy a escoger uno pequeño con un color claro y un bolso más grande de cada día negro.

La ropa de abrigo


Me he dado cuenta de que también me estaba olvidando de algo muy importante el invierno qué es el abrigo. Yo prefiero tener un abrigo más impermeable o más deportivo para el día a día y otro abrigo de paño para un evento más especial. Aunque si voy de viaje suelo cogerme el más deportivo y sobre todo impermeable porque en invierno tiene tendencia a llover, más en el norte de todas partes. 

Lo que no he contabilizado en el armario cápsula son los accesorios: como los gorros, bufandas, guantes, ... Ni tampoco gafas de sol o joyería. Tampoco he contabilizado los pijamas o la ropa de deporte. A la hora de hacer la maleta siempre os propongo que el pijama nos pueda servir para hacer una actividad deportiva que no tenía planeada o por si os quedáis con toda la ropa sucia y ya no sabéis qué poneros. El tema de los accesorios siempre recomiendo llevar un cinturón o un par de pendientes, pero eso también depende mucho de las actividades que tengáis planeadas hacer en vuestro viaje. 


Espero que os haya gustado este armario cápsula de invierno, dejadme en comentarios cuál es vuestra prenda indispensable en invierno y nos vemos en el blog de instantes de tiempo y en todas mis redes sociales. Y ya sabéis, si os ha gustado este vídeo manita arriba suscribiros y compartir semana que viene con otro vídeo adiós

Adriana

domingo, 22 de noviembre de 2020

Viajar con mascarilla

Aunque en los últimos meses se está pidiendo a los ciudadanos a limitar muchísimo sus trayectos, aún quedan algunos que necesitan viajar. Podríamos mirar alguna estadística sería y pondría la mano al fuego que el transporte privado ha aumentado considerablemente. Pero aun así, hay mucha gente que no dispone de esa opción. Así que, aprovechando un trayecto que iba a hacer en bus, me propongo a mostraros cómo está la situación y recomendaros algunos pequeños hábitos que he adoptado para mi seguridad.




Lo primero de todo es consultar, por ejemplo por internet que opciones tenemos. Escoger la que mejor nos convenga, ya sea por precio o tiempo. Como hacíamos antes, esto no ha cambiado. Este mes he hecho el mismo trayecto y los billetes van de 8 € a 23 €.

El billete lo podéis comprar online o en las taquillas. Si vais a comprarlo en las taquillas os recomiendo ir con tiempo, últimamente hay colas en todas partes. La segunda recomendación es que paguéis con tarjeta, pero si lo queréis hacer en efectivo no os ponen pegas.

En el tema del tren, compré el billete online y, junto al correo de confirmación de compra, me mandaron unas recomendaciones para viajar en tiempos de pandemia: por una parte lo que ellos hacían para que el viaje fuera más seguro y por otra lo que se recomienda por nuestra parte.

A la hora de subir al tren o al bus lo hice de la misma manera que lo hacíamos antes. Me senté en el asiento que tenía asignado y todos los viajes los he hecho sin nadie al lado, cosa que es de agradecer, no solo pro el tema del virus sino también por el espacio libre donde aparcar el bolso y la chaqueta. Otra cosa que hago a menudo es lavarme las manos con gel desinfectante, en el viaje al tren me regalaron un par de sobres, para que tengáis en cuenta un sobre nos sirve para Albert y para mí. 

Entonces hay que hacer todo el trayecto con mascarilla. "¿Y qué mascarilla?" Me preguntaréis, bueno las compañías de transporte no te obligan a ninguna en concreta. La que os sea más cómoda. Aunque personalmente prefiero las famosas FPP2 para espacios cerrados. 

Y ya estaría todo, la verdad que es que los únicos cambios significativos que he visto han sido el uso de mascarillas y gel desinfectante. También que la Renfe ha dejado de repartir auriculares hasta nuevo aviso. Tú te sientas, disfrutas del viaje y esperas llegar a destino. No hay mucho más. 


Os animo a seguir viajando dentro de las restricciones que tengamos en cada momento y tratar de vivir los más tranquilos dentro de estos días tan raros que estamos viviendo. Dejadme en comentarios si soléis viajar últimamente y ¡os deseo una feliz semana!

Adriana

domingo, 15 de noviembre de 2020

¿Qué opinas sobre el Turismo Sostenible?

La semana pasada introducimos que era el post turismo y plantemos si el modelo que tenemos de turismo actualmente es sostenible. Hoy, junto a Anna, exploraremos que es el turismo sostenible y como aprovechar la crisis de la pandemia que estamos viviendo para ir tres pasos más allá.


¿Cómo crees que podría mejorar el turismo?


Adriana: Si en cuanto a mejorar el turismo nos referimos a que el impacto de este sea más positivo en su entorno intentaría incluir a la gente que está conviviendo con ese turismo en los proyectos. hay que valorar la carga turística que puede soportar un entorno y cómo mimetizar la tienes espacio, el problema de la masificación que ya hemos hablado alguna vez en el canal de instantes de tiempo es que se concentra mucho turismo en una zona muy pequeña. la parte buena de esto es que podemos sacar la mitad de esa carga turística, por ejemplo, y tratar la de llevar a otras zonas cercanas para que el impacto negativo sea inferior y para aportar un impacto positivo en otras zonas.

Anna: El turismo debería ser sostenible y de calidad, realmente está muy relacionado. Creo que este turismo de masas debería desaparecer, lo que creo que tardaremos muchos años en según qué zonas o ciudades del mundo.

El turismo debería cumplir con las distancias de seguridad que nos dicen para el Covid, por tanto debería haber una reducción de visitantes o de turistas en todas partes y que obviamente tuvieran todo el espacio necesario para hacer la visita con condiciones y que al mismo tiempo al no tener tanta gente, no se produciría tan desgaste ni tanta contaminación, si realmente es hacen bien las cosas.

¿En el futuro te gustaría que fuera un turismo más concentrado o más disperso?


Adriana: Esto es algo que hablábamos en el canal de instantes de tiempo hace poco sobre que nos venden el turismo como una experiencia única que solo tú has descubierto y que solo tú vas a disfrutar. de este modo entiendo que la mayoría de gente preferiría un turismo más disperso. pero para que pueda haber un turismo debe haber unas infraestructuras y no se van a construir unas infraestructuras para unos pocos sino que para que esto salga rentable hay que venderlo a un público mucho mayor. 

Turistas en la Fundació Joan Miró

Anna: Creo que a mí me gustaría que hubiera un turismo más disperso, hay gente que viaja y repite lugares, ¿por qué no prueban algo nuevo muy cerca de su lugar de vacaciones? Por ejemplo, mucha gente va a Barcelona y ve el típico, Sagrada familia, Casa Batlló, mundo Gaudí o hacen playa y de opción montaña, Montserrat. Vale, muy bien si es tu primera vez pero si vienes cada año ¿por qué no visitas algo más?, creo que se debería hacer más propaganda de lo que tenemos alrededor, porque muchos no tienen ni idea y cuando les enseñas una foto, dicen “oh really?” Un turismo disperso aportaría nuevos puestos de trabajo, mejor calidad en el turismo y más calidad de vida a todos en general.

¿Cómo crees que puede impulsar el turismo en zonas costeras, de montaña o de interior?


Adriana: Más que cómo se puede impulsar el turismo en estas zonas os voy a dar algunos ejemplos que nos enseñaron en la carrera. en tema de costa, Lloret de Mar por ejemplo, es la meca del turismo de fiesta y alcohol en verano así que en invierno se invirtió en unas infraestructuras deportivas de mucha calidad para que se pudieran celebrar eventos deportivos fuera de temporada y aprovechar las infraestructuras turísticas que ya se utilizaban en verano como pueden ser los hoteles para alojar a estos equipos deportivos.

En zonas de montaña pasa justo al revés, su temporada alta es en invierno normalmente con las pistas de esquí, así que muchas de estas pistas de esquí en verano ofrecen excursiones por sus terrenos: ya sea a pie, cómo en trineos tirados por perros, como en bicicletas, …

Y en la zona de interior me hace pensar ciudades más bien pequeñas como pueden ser Lleida o Girona. el ejemplo de Girona fue invertir en todo su patrimonio cultural con uno de los Calls Jueus más importantes de toda España y además el evento anual de “Girona, Temps de Flors”. en el caso de Lleida por ejemplo se optó por centrarse en un sector digamos un poco más olvidado cómo es el mototurismo y se planearon rutas de moto por toda la provincia de Lleida. Junto Asturias fueron los pioneros en España y de los mejor adaptados para los amantes del motor. 

Anna: Creo que la clave es la publicidad, el gran marketing y que las administraciones se pusieran de acuerdo y no lo acaparan todo. Que los equipos que promocionan y los equipos de la misma administración fueran más competentes y variados de personal y acabo de hacer una gran crítica pero es que realmente está muy centralizado todo en Barcelona. 

Lleida



Sé su manera de pensar, tanto gente de Barcelona, ​​como Berga, como Manresa quiero decir. A partir de la Panadella o el Bruc eso es el far west, por ejemplo Lleida estamos súper lejos y la mayoría de la gente no ha ido nunca porque lo ven muy lejano. Alucinan cuando tú dices que vas a pasar el día en Barcelona y volviera. Son dos horas, no es tan lejos, ¿no vas a buscar setas en el bosque, pues porque no visitaste Lleida? 

Esto es lo que me he encontrado yo viviendo en Barcelona y siendo de Lleida de toda la vida. No ha sido un caso aislado, ha sido todo el mundo y creo que hay un gran problema. Ahora bien, en cuanto a turismo de masa en Lleida no me puedo quejar, quizás es la clave también, la desinformación de la misma población de al lado.

¿Crees que podría haber un modelo de turismo que fuera sostenible?


¿Podrías darnos algún ejemplo de modelo de turismo en el cual limitar la entrada haya modificado el entorno, como por ejemplo la baja de contaminación de Venecia y los retornos de la vida animal en sus canales?

Adriana: Por supuesto que se puede plantear un turismo más sostenible y además haciendo algunos pequeños cambios. en vez de encontrarte un grupo de 50 personas paseando por el Raval de Barcelona es un grupo reducido de máximo 10 ya es un cambio. otras formas de reducir el impacto del turismo ha sido el limitar los parkings de la entrada a los parques naturales, de esta forma no entra tanta gente al parque. y eso ya se está haciendo en la mayoría de Parques Naturales litoral de Cataluña así como en el Congost de Montrebei entre Lleida y Huesca.

El Parc del Montseny fue uno de los que limitó el aparcamiento


Anna: Claro que sí que es posible, pero hace falta mucha educación e información para poder hacer que haya un buen turismo sostenible. Cuando digo mucha educación e información e investigación es mucha, ¡debe involucrarse muchos expertos! Por ejemplo, me llamó mucho la atención en el curso de turismo sostenible, un problema era que había muchos mosquitos, ¿por qué? Primero es que había tanta contaminación, tantos residuos de plásticos y tanta agua estancada en los alrededores debido a la mala gestión del turismo, que los mosquitos nacían en estos lugares y por lo tanto eran una plaga.

¿Cómo lo resolvería? Lo primero que hacían era meter cortinas, una solución bastante fácil, pero no efectiva, la segunda opción era rociar las habitaciones del hotel con aerosoles, que contaminan. Tampoco era efectivo porque de mosquitos continuaban estando fuera. Los hoteleros, que eran los que recibían las quejas, solo resolvían los problemas dentro de sus instalaciones y no iban más allá del ¿por qué?.

La solución era gestionar los residuos que generaba el turismo adecuadamente, además de ir a eliminar el agua estancada de los mismos jardines de los hoteles donde los mosquitos ponían los huevos. Si eliminas el agua estancada o eliminas el mosquito poniendo huevos y estos, cortarás el problema de raíz.

La conclusión es que se debe preguntar a los expertos, en este caso eran biólogos, de cómo poder solucionar el problema, no solamente para los turistas o los hoteles, si no para toda la gente que vivía en la ciudad. Cómo cortar el problema desde el principio y no hacer actos temporales para nada.

¿Qué podrías decir sobre el turismo desde tu punto de vista? 


Adriana: Creo que en los últimos años el turismo masificado se ha llevado las portadas de muchos periódicos sin darnos cuenta de que el turismo es incluso bajar a comer al restaurante que tenemos al lado de casa. no nos damos cuenta de que si abre un museo cerca de casa al poco tiempo abrir a uno o dos restaurantes para poder dar de comer a la gente que vaya a visitarlo, pero que también otros negocios que poco tienen que ver como turismo cómo puede ser una farmacia se beneficiarán de esta llegada de clientes. siguiendo con el ejemplo de la farmacia todos hemos sido un turista que alguna vez no se ha hecho rozadura los zapatos, por ejemplo.


Anna: El turismo ha evolucionado mucho, ha generado grandes fortunas y ha creado economías enteras. Pero creo que hace falta una reinvención por completo del turismo y que toda la gente que trabaja en el sector reflexionen e intenten mejorar. Aplicando métodos para evolucionar y no querer quedarse estancado en todo lo que hemos vivido por el momento. Económicamente ha sido muy beneficioso. No sé si tendremos que dar un paso atrás o hacer 3 pasos adelante para que el turismo evolucione a partir de este 2020.

Anna y Adriana

domingo, 8 de noviembre de 2020

¿Sabes lo que es el Post-Turismo?

El mes pasado, Pau, un futuro arquitecto, me pidió que respondiera algunas preguntas para un trabajo de su clase. Me parecieron muy interesantes, y con su permiso, os pregunté en Instagram si os haría ilusión que lo hablásemos en el blog de Instantes de Tiempo. La mayoría dijisteis que sí. 



Por otro lado, me acordé que Pau comentó que su trabajo había sido diferente al resto de sus compañeros por contar con la opinión de una turismologa. Entonces pensé que yo   no tenía que ser la única del sector y le propuse a Anna a participar en este proyecto. ¡Y como siempre ella dijo que si y yo encantada!

¿Qué has estudiado?¿A qué te dedicas?


Adriana: Soy turismologa lo que significa que he estudiado el Grado en Turismo. Aunque actualmente a raíz de la crisis del Covid-19 me dedico a tareas administrativas y sanitarias.

Anna: Estudié el Grado en Turismo en la Universitat de Lleida. Ahora mismo estoy sin trabajo porque el Covid nos ha afectado al sector, por lo que voy estudiando y mejorando en la medida de lo posible.

¿Cómo crees que el Covid-19 ha afectado al turismo?


Adriana: El primer problema de esta pandemia es que no estábamos preparados para afrontarla y hay mucha ignorancia de que hacer al respeto. unos días cierran los bares los otros los pueden abrir con restricciones... y en ese sentido ha llevado a muchas empresas del sector turístico a cerrar o a dejar la plantilla muy reducida. aparte de la inversión que han tenido que hacer muchos locales para poder aportar todas las medidas de seguridad para poder seguir abiertos.

Anna: Realmente ha afectado mucho pero creo que de diferentes maneras. En general se ha cargado todo el sistema de turismo de masas, casi todos los negocios han tenido que cerrar, restaurantes, hoteles, empresas de guías, sitios emblemáticos, etc., 

Muchos locales han cerrado a causa de las medidas de seguridad

Ahora bien, el poco verano que hemos tenido y que alguna gente se ha movido ha optado para hacer un turismo más de carácter rural y próximo a su lugar de residencia. Aquí han ganado fuerza o se han mantenido los campings, las casas rurales, las actividades al aire libre, etc. Aunque que estoy convencida de que si hiciéramos un estudio todo el mundo diría que ha sido, comparado con los otros años, un buen desastre debido a las medidas que se iban y se van imponiendo y que hacen que la gente dude o cancele el último momento.

¿Qué crees que pasará después de la crisis del Covid-19? ¿La gente volverá abarrotarlo todo?


Adriana: Creo que por parte de los turistas sí que se volverá abarrotar muchas zonas, ya que la gente tenemos muchísimas ganas de volver a salir y hacer lo que nos plazca. Pero también es cierto que desde las administraciones se tendrá que valorar que turismo volver a invertir

Anna: Creo que sí, visto lo visto, la gente le cuesta mucho aprender y todo el mundo quiere irse, quiere hacer su vida de antes, quiere ganar dinero y le da igual la situación, intentan adaptarse a la nueva normalidad en la medida de lo posible pero ya está visto que no ha funcionado, de momento.

¿Sabes qué es el pos-turismo?¿Sabrías dar algún ejemplo que se aplique al pos-turismo?


Adriana: Realmente no había oído hablar de este término como tal pero creo que algunos ejemplos del turismo actuales el hecho de que haya muchos sitios que estén cerrados, otros que solo se puedan visitar con guía turístico y mascarillas o como muchos museos que están reduciendo su aforo.

¿A quién beneficia el modelo actual de turismo?

Anna: No, no lo había oído nunca. Entiendo que significa el turismo después de la pandemia. Realmente todavía estamos en ella y se hace lo que se puede. Creo que esto debería llevar a un pos-turismo de reflexión, de comprender la vida de otra manera y el turismo debería reinventar un poco, como todo el sistema en el que vivimos.

¿Crees que el modelo actual de turismo es sostenible?


Adriana: Yo creo que ahí de todo pero obviamente es más fácil criticar el turismo masificado de Barcelona que apoyar a las pequeñas empresas del Pirineo que apuestan por un turismo más sostenible. y en cuanto a turismo sostenible y yo entiendo aquel que tiene un impacto negativo inferior en su entorno.

Anna: No, para nada. Después de haber hecho un curso de Turismo Sostenible de la Universidad de Copenhague, digo absolutamente que no. Muy pocas empresas lo están haciendo bien realmente. Hay muchas que dicen que son sostenibles y que miran el medio, etc. y les dan premios de sostenibilidad. Pero realmente es una fachada para poder obtener más ganancias, ya que ahora este término está cogiendo fuerza y popularidad y si tienes una distinción en este ámbito, te hace de buen ver. Y no lo digo porque si, sino porque conozco casos de primera mano.


Y ahora que ya hemos introducido los términos: turismo sostenible y turismo post-covid o post-turismo lo vamos a dejar aquí para reflexionar. La semana que viene veremos algunos modelos de turismo sostenible. Dejadme en comentarios vuestras respuestas y también si queréis que Anna os cuente un poco más sobre el proyecto de la Universidad de Copenhague. Nos vemos en todas nuestras redes sociales y os espero la semana que viene con ganas de más.

Anna y Adriana

domingo, 1 de noviembre de 2020

¡Nos casamos en medio de una pandemia!

Para cualquier pareja que se haya casado este año compartimos las mismas pesadillas. En nuestro caso llevamos soñando con nuestra boda dos años, elegimos la fecha con mucho cariño, sin saber todo lo que el 2020 nos iba a regalar. Cuando nos confinaron en marzo pensamos que quedaba muy lejos de septiembre y que aún tendríamos la suerte de seguir con nuestros planes. 




Todo parecía indicar que el susto ya había pasado y que quizás habría una recaída pero esperamos que fuera después de la boda. Pero no fue así. Lo peor de este verano fue el no saber. No saber cuántos podríamos ser o cómo lo podríamos hacer. O si simplemente, nuestros amigos querían estar con nosotros ese día. Ellos intentaron no preguntarnos por el tema y evitar conversaciones incómodas. Porque no sabíamos que debíamos responder. 

Primer consejo: ¿aplazamos o no?


El mes de julio fue muy difícil, evitaba hablar con nadie porque la mayoría opinaban que no íbamos a poder casarnos y eso no lo quiere escuchar ninguna novia. Así que agradezco a todos aquellos que nos dejaron tiempo para tomar la decisión y no nos metieron prisa. Así que este es mi primer consejo, tomaros tiempo a la hora de tomar la decisión y pensad que es lo más importante de ese día. Para mí éramos Albert, yo y los papeles. Ese era la meta final. Así que decidimos mantener la fecha de nuestro enlace y aplazar la celebración. 

Durante las noches sin dormir apareció en mi cabeza el concepto de bodas líquidas. No he visto nunca algo más adaptable que las cosas líquidas. Lo que nosotros planteamos era que el día de la boda estaba todo el mundo invitado al ayuntamiento. Si nuestros amigos podían y querían venir eran bienvenidos. Si el día anterior, porque las cosas cambiaban por momentos, nos confinaban en casa y solo podíamos estar Albert y yo no había ningún problema. 

Segundo consejo: avisar a los proveedores


Una vez lo decidimos fue todo muy rápido, como si todo estuviera preparado. Una boda exige mucha organización y coordinación entre los proveedores así que fue fácil. Lo primero que hicimos fue hablar con nuestro proveedor más importante que era la masía donde nos íbamos a casar. No nos puso ninguna pega, creo que quedó muy aliviado que le pidiéramos otra fecha para el año que viene. Cuando nos confirmó la fecha del próximo septiembre empezamos a llamar a los otros proveedores. Algunos de ellos no los íbamos a necesitar hasta el año que viene y todos nos dijeron que no había ningún problema en pagar más adelante.

Tercer consejo: reunir el nuevo equipo de proveedores


También es cierto que algunos de ellos los necesitábamos aún para este año. Así que les explicamos que en un principio íbamos a hacer una pequeña celebración con la familia y que seguíamos contando con ellos con todas las medidas de seguridad, siempre y cuando no nos confinaron el día antes. ¿Sabéis lo mejor? Que todos dijeron que sí, que estaban encantados de trabajar con nosotros este año y el siguiente. 

El seating del ayuntamiento



Mi modista estaba emocionada, se ofreció arreglar lo que hiciera falta el vestido para el siguiente año y me cosió una mascarilla a conjunto. Hablamos con el fotógrafo para explicarle cómo lo íbamos a hacer. Pedimos una tarta de boda más pequeña. También pedimos menos detalles de boda para este año. A la floristería le explicamos que iba a necesitar dos ramos. 

Cuarto consejo: coordinados con los del convite.


En nuestro caso la masía quedaba reservada para el año que viene y buscamos un restaurante más pequeño para esta ocasión. Tuvimos mucha suerte con el restaurante de unos amigos de Albert. Nos explicaron que cerrarían el restaurante solo para nosotros y que concretaríamos todo la semana antes de la boda, así que no sabíamos que iban a servir de cena pero tampoco sabíamos si íbamos a poder ir todos o estaríamos otra vez confinados. 

Quinto consejo: reducir la lista de invitados


Una vez ya teníamos la segunda fecha de la boda y teníamos la capacidad del nuevo restaurante, tuvimos que reducir la lista de invitados. Así que priorizamos a la familia, los amigos más cercanos y la gente que vivía cerca de donde nos casamos, si les daba por confinar geográficamente nos aseguramos este tiro. Ese fue uno de los momentos duros, decir “tú sí” o “tú no” o si quieres venir va a tener que ser sin tus hijos. Reducimos la lista un 75% de los invitados. 

Sexto consejo: avisar a todos los invitados


Después de todo esto tocaba avisar a todo el mundo. Empezamos por la familia y los padrinos de boda. Albert prefirió mandar WhatsApp y yo llamé a los míos. La pena de no poder invitar a todos se mezcló con las muestras de apoyo por parte de todos. Tanto si estaban o no invitados en la pequeña ceremonia, muchos se ofrecieron a ayudar y es aquí cuando te das cuenta de las personas que tienes a tu alrededor. A los invitados que iban a venir este año les advertimos que volveríamos a llamar a finales de agosto para saber si iban a poder asistir y así avisar al restaurante. 

El lema del año que viene



La temática de nuestra boda era los viajes, como no, y como invitación habíamos entregado unos billetes de avión. Nuestros invitados lo que tenían que hacer era hacer un check in para confirmar la asistencia. De este modo teníamos el correo electrónico de todos. Así que decidimos mandar un correo a las compañías aéreas explicando la situación. Aprovechamos para dar gracias a todo el mundo y dejar muy claro la nueva fecha. 

Séptimo consejo: los detalles


Ya hablaré más adelante de cómo organizar una boda, pero mi truco es pensar minuto a minuto que va a pasar y que voy a necesitar. Entonces empezamos a reorganizar los pequeños detalles. Por ejemplo, el ramo me lo iban a traer en la masía pero ya no. Así que como Mario iba a entregar el ramo le pedí que fuera recogerlo a la floristería. Luego estaba el tema del transporte, yo no había calculado eso para mi boda y, de hecho, llevaba un vestido muy grande. Por suerte Ramón se ofreció a ser mi coche nupcial y juntos pensamos en decorar un poco el coche. También nos habíamos quedado sin suite nupcial y para ello Albert me preparó una súper sorpresa. 

Octavo consejo: las medidas de seguridad


Fue un reto creativo integrar las medidas de seguridad (la distancia social, el gel hidroalcohólico, las mascarillas…) dentro de la fiesta. Por ejemplo, compramos botecitos de gel hidroalcohólico para que los padrinos de boda pudieran ofrecerles a todos los invitados durante toda la fiesta. Cuando mandamos el correo diciendo que aplazamos el evento, comentamos que lo celebraremos con mucho alcohol y luego especificamos que sería gel hidroalcohólico. Cuando nos confirmaron la hora del ayuntamiento y avisamos a nuestra familia de la hora y les recordamos lo de las mascarillas. En el ayuntamiento también nos aseguramos que se pudiera cumplir el distanciamiento social para que nadie se contagiara y nos pidieron que asignaremos un asiento a cada invitado. Estos son algunos ejemplos de cómo celebrar una boda en medio de una pandemia. 

Noveno consejo: maquillaje y mascarillas. 


Creo que si lo googleas encontraréis millones de opciones en YouTube. Pero os contaré lo que hicimos. Mi primera opción siempre fue maquillarme yo misma. Pensé en un maquillaje centrado en los ojos, waterproof porque sabía que iba a llorar. La piel era muy natural y los labios nude. Cómo sabía que me iban a hacer fotos sin mascarilla decidí maquillarme toda la cara y cuidar bastante la zona donde va la mascarilla. Para ello es esencial un buen primer, una base de larga duración y una buena fijación después. También ser muy consciente que va a ser la parte del maquillaje que más va a sufrir y quizás necesita ser retocada en algún momento. 

Décimo consejo: Disfrutad del proceso


Al fin y al cabo esto lo hacéis por vosotros, para pasároslo bien. También para que se lo pase bien la gente a la que queréis y celebrar un día tan bonito con la gente a la que le tenéis tanto cariño. Así que tened esto siempre en mente cuando organicéis vuestra boda, más aún en estos días que corren, porque la fiesta empieza en el momento que empezáis a soñarla. 


Hasta aquí el primer episodio de Tiempo entre Botas. Realmente espero que os guste porque aún quedan unos cuantos capítulos más. El mes que viene haremos con Albert el Tag de la boda para ponernos en contexto de nuestra boda.

Adriana