domingo, 13 de octubre de 2019

Los secretos de las Salinas de Turda

Uno de los principales motivos de ir a visitar Cluj eran las Salinas. Habíamos oído hablar mucho de ellas. Sobre todo a mi madre le apetecía muchísimo bañarse en unas piscinas de sal como las que podéis encontrar en Naval (Aragón, España). 



Nosotros íbamos preparados con trajes de baños viejos, toallas, chanclas, etcétera. De camino a Cluj, por la mañana paramos a visitar el Castillo de Hunedoara (que lo tendréis el mes que viene en Octubre&Castillos) y cuando llegamos a Turda ya eran las 4 de la tarde y las Salinas habían cerrado. Así que nos dimos una vuelta por el centro y nos fuimos a Cluj, qué es lo que pudisteis ver la semana pasada en el blog de Instantes de Tiempo.

Al día siguiente comimos en Turda para llegar a tiempo a las Salinas. Este lapso de tiempo mi madre estuvo investigando. Pero aun así cuando compramos la entrada no sabíamos lo que nos íbamos a encontrar exactamente.

Primer tramo de escaleras


Ya os aviso de antemano que la temperatura máxima de la mina son 12ºC. Mi Padrina (abuela) decidió quedarse y menos mal. Pasada la entrada lo primero que os vais a encontrar es una bajada de unas cien escaleras, realmente no las conté. Para la gente joven, como yo, no es ningún problema pero para la gente mayor es un mal comienzo.

Segundo tramo de escaleras


Luego entráis en lo que se llama el túnel de carga. Allí ya podéis encontrar restos de sal por las paredes. También puedes encontrar el primer baño, es algo que me pareció muy curioso que en un lugar como ese hubiera tantos baños por todos lados.

Tras andar ni 5 minutos hay un desvío que pone ascensor. Allí te encuentras como un pequeño altar, donde los mineros rezaban antes de bajar a las profundidades. Y también hay unas escaleras de madera muy desgastadas para bajar a la primera terraza. Esas escaleras no son como las primeras que nos encontramos, están gastadas y son muy estrechas y empinadas. En esta primera terraza podéis observar la profundidad de la mina. Desde allí podéis saber cuán profundo vais a bajar. 

Tienda de souvenirs en la segunda terraza con el ascensor de fondo


Esta Mina se empezó a explotar durante la época medieval. Pensar que la sal es un condimento que conservaba los alimentos durante el invierno, por ejemplo. Así que es muy normal que la gente se le pagará con sal, de ahí viene la palabra salario.

Más adelante, ya durante la II Guerra Mundial, se utilizaron las minas como refugio. Y una vez terminada la guerra emplearon el espacio como un almacén de quesos. Hasta que se decidió explotarlo turísticamente.

Último nivel con el puente, la isla y la barca


Podemos coger el primer ascensor (o si lo preferís podéis bajar más de 300 escaleras) para llegar a la segunda terraza. El espacio más grande de toda la mina. En ese espacio alberga una tienda de souvenir, unas mesas de billar, un mini estadio, bowling, … Incluso una noria. También hay unos baños y una terraza para ver las profundidades de la mina. También hay un ascensor que nos lleva al último nivel.

En uno de los bancos del último nivel


En el último nivel es el más oscuro de todos y para llegar a la isla tenemos que cruzar un puente muy artístico. Desde la isla podemos alquilar pequeñas barcas para dar vueltas en el lago de aguas negras o sentarnos en una de las terrazas a observar el paisaje. Realmente se trata más de un espacio de entretenimiento que no un lugar para entender que fueron esas Salinas, como vimos en el museo de la minería de Bochum.



Aun así es un lugar espectacular el cual os recomiendo ir si estáis de visita en Cluj. Dejadme en comentarios si vosotros os gusta visitar cuevas y minas. Os deseo que tengáis una buena semana nos vemos la semana que viene en otra ciudad de Rumanía

Adriana

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