domingo, 20 de octubre de 2019

La maravillosa ciudad de Timisoara

Bienvenidos una semana más el blog de Instantes de Tiempo. La semana pasada habíamos visitado las salidas de Turda y Cluj, así que seguimos visitando las fantásticas ciudades de Rumanía. Hoy en blog: Timișoara.



La primera vez que fui a Timișoara fue en 2007. Estoy segurísima que estoy enamorada de esta ciudad por su gente y por la buena acogida que siempre he tenido allí. Así que me es muy difícil resumir la ciudad en tan solo 5 puntos favoritos o diez minutos de vídeo. También me fue muy difícil grabar el vlog porque aunque pasamos muchos días en la ciudad siempre estábamos en casa de alguien o de compras o... Por suerte Albert estaba haciendo un vídeo para sus alumnos y nos pudimos escapar a hacer de turistas por esta ciudad que me tiene enamorada.

Empezamos nuestra visita en Piața Unirii, igual que en Cluj. Es la plaza favorita de mi madre y un lugar maravilloso donde sentarte a tomar una cerveza y ver la gente pasar. Además desde hace unos años la han estado restaurando y hay un montón de edificios modernistas de muchos colores, que aún realzar su belleza.

Piața Unirii

De allí podemos ir andando hasta Piața Libertatea, pero yo preferí pasarme antes por la sinagoga de Timișoara. Este edificio ya no cumple su función religiosa pero sí que lo están restaurando para que se conserve bien, ya que es un edificio espectacularmente bello. Me fascina cómo pueden vivir en paz distintas religiones cuando en España echamos a los judíos en 1492, en cuestión de 3 días.

Piața Libertatea ahora ya es peatonal, igual que todas las otras plazas, y puedes pasear tranquilamente por allí. Desde allí ya podemos ver la Catedrala Mitropolitană Ortodoxă de Timișoara. Si seguimos por una de sus calles veréis una fuente cuadrada y negra en medio de la calle, de la cual podéis beber agua. Si os fijáis bien tiene un montón de nombres escritos en ella. Son de todas las personas que perdieron la vida en la revolución del ‘89.

Catedrala Mitropolitană Ortodoxă de Timișoara

Esta revolución no sucedió hace tanto y me he emocionado muchísimo poderla oír de la voz de los propios protagonistas. La mayoría de gente en Rumanía no le gusta hablar del tema ni recordar esas noches tan oscuras, pero bueno.

Nos dirigimos a Piața Victoriei que lleva este nombre ya que la famosa revolución del ‘89 empezó allí. De un lado tenéis la ópera, que daba nombre a la plaza antes de la revolución y justo del otro lado está la Catedrala Mitropolitană Ortodoxă, donde todo empezó.

Opera Națională Română

Esta es mi plaza favorita, no por los acontecimientos que sucedieron sino por el montón de terrazas donde tomarse un buen helado y ver a la gente pasar. La catedral de Timișoara tardó siete Generaciones en construirse y, igual que pasa con muchas otras catedrales de Europa y del mundo, fue un regalo de padres a hijos. Así que allí todos la consideran un poquito suya. 

Al lado de la Catedrala Mitropolitană Ortodoxă nos encontramos el Parcul Central Anton von Scuderi, abierto desde hace poco y es un placer pasear por esa arbolada. Justo al otro lado de la catedral se encuentra Parcul Rozelor, dónde podemos disfrutar el unos conciertos al aire libre en verano. Timișoara, como otras tantas ciudades rumanas tiene el privilegio de tener los parques bellísimos. Como por ejemplo el Parcul Botanic al lado de la Piața 700.

Piața 700


En esta plaza podemos encontrar un mercadillo y un gran mercado de flores, cosa que ya no se ve por España. En esta plaza también encontrareis el monumento explica que la ciudad de Timișoara fue la primera ciudad del mundo en tener iluminación eléctrica en las calles, algo tan común hoy en día.

Al otro lado del centro de la ciudad nos encontramos el bastión de Timișoara, dónde aún podemos cruzar las antiguas murallas. Allí se encuentran la información turística de la provincia de Timiș (o județul Timiș, como ellos lo llaman). Fueron extremadamente amables con nosotros y nos hicieron un tour privado por su museo de biblias, único en el país. Podéis ver biblias en todos los idiomas, así como la Biblia más pequeña del mundo, que la mandaron a la Luna, y muchas otras genialidades. Si vais a visitar Timișoara os recomiendo su página de Facebook donde podéis encontrar desde exposiciones a conciertos y otros muchos eventos muy interesantes.

Curtea Berarilor Timișoreana

Cerca de allí hay un restaurante que se llama Curtea Berarilor Timișoreana. Sabéis que no soy mucho de recomendar restaurantes a no ser que me hayan gustado mucho. Pero lo bueno que tiene este restaurante es que se encuentra dentro de la casa del primer gobernador de Timișoara. Así que mientras os tomáis una cerveza y probáis su carne a la brasa podéis visitar su enorme patio y haceros a la idea cómo era vivir allí. 

Y ya que hablábamos de museos dejarme recomendaros mis favoritos de la ciudad. Recuerdo que en 2009 visité el Muzeul Banatului, situado en el Castelul Huniade. Lamentablemente lleva cerrado casi 10 años por mantenimiento, así que estuvimos indagando y nos comentaron que la apertura de este museo dependía directamente del gobierno central y que no les interesaba. Me decepcionó bastante su respuesta porque este museo habla incluso de nuestra Guerra civil y como mandaron voluntarios desde allí, de Rumanía.

Asociația Memorialul Revoluției

Otro museo, el cual sí pudimos visitar, fue el de la asociación del Memorial Revoluției. La visita empieza con un vídeo subtitulado en español de 30 minutos donde explica punto por punto lo que pasó en la revolución y que te ayuda a entender mucho mejor la exposición que vas a ver. En ella no solo se habla de la revolución del ‘89 de Rumanía, si no de las revoluciones que se hicieron en el bloque comunista para terminar con esas dictaduras socialistas.



Otros museos dignos de ver son, por ejemplo, el Muzeul de Artă. Con una colección excepcional y un edificio magnífico que se encuentra en Piața Unirii. También intentamos visitar el museo del transporte público. Pero cuando llegamos nos dijeron que el museo está abierto pero las piezas no estaban allí. Pero si queríamos podíamos entrar porque había una exposición de arte, pero los ferrocarriles antiguos que íbamos a ver allí no estaban. 

Timișoara ofrece una gran variedad cultural y natural de cosas para ver infinita. Dejadme en comentarios qué os gustaría visitar. También voy a estar compartiendo algunas cuentas muy interesantes en mis redes sociales.

Adriana

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