domingo, 25 de octubre de 2020

Los 4 castillos más curiosos del mundo

Después de haber visto los elementos principales de los castillos, su evolución a lo largo de la historia y los distintos tipos de castillos que existen me picó la curiosidad de ver que hay alrededor del mundo y estos son los que más me han impresionado. 



Castillo de Neuschwanstein, Alemania




Lo mandó construir el rey Luis II de Baviera en el siglo XIX. Si os fijáis hemos hablado de los castros, que son prerrománicos, y ahora estamos viendo castillos de hace tan solo un par de siglos. El castillo de Neuschwanstein se construyó en una época en que los castillos y las fortalezas ya no eran necesarios desde el punto de vista estratégico. Se construyó para satisfacer las fantasías del rey.
 
Está situado en el desfiladero de Pöllat, en Alemania, donde ya había dos pequeños castillos. Luis II se crio jugando en las ruinas de castillos y las leyendas de estas alimentaron sus colosales fantasías. De un lado podríamos ver el castillo como una idealización de los castillos medievales y por el otro no deja de ser un claro ejemplo del absolutismo que reinaba en aquella época en Europa. El Neuschwanstein no fue el único castillo que mando construir: también está el Linderhof y el de Herrenchiemsee.
 
No es de extrañar que sea el edificio más fotografiado de Alemania. El rey se obsesionó muchísimo con este castillo y, desde que empezaron las obras, sus caprichos fueron aumentando exponencialmente al presupuesto. De hecho, la fecha de terminación se tuvo que posponer en repetidas ocasiones. Aunque puede parecer un castillo muy grande apenas tenía habitaciones para el rey y sus sirvientes, entre otras muchas extravagancias. Se rumorea que su muerte no fue casual y que mucho tuvo que ver con la gran cantidad de dinero que se dejó en sus castillos. 
 
Pero ya sabéis que los alemanes son muy prácticos y con la obertura de los castillos de Luis II de Baviera al público se saldaron muchas deudas, fue tal el negocio que la casa real lo convirtió en una de sus fuentes de ingresos más importantes.
 

Fasil Ghebi, Etiopia





Es un recinto amurallado del siglo XVII situado en la ciudad de etíope de Gondar. Con un estilo propio, llamado estilo Gondar, donde mezcla una base local árabe con barroco europeo, introducido por los misioneros portugueses.
 
En el interior podemos encontrar el castillo de Fasil Ghebi, es un edificio de base rectangular flanqueado en las esquinas por cuatro torres redondos, ¿os suena esto?. También podemos encontrar el castillo del emperador Iyasu I. Además de la Cancillería, la biblioteca y otros tantos salones de banquetes y las caballerizas.
 
Leyendo acerca de la historia de Etiopía, me he dado cuenta de que en la corte real no tenía un emplazamiento fijo cómo podemos ver los visigodos en la Península Ibérica sino que vivían en tiendas y eran nómadas, la Corte se iba moviendo por todo el país. hasta qué Zara Yaqob fundaría la ciudad de Debre Berhan en el siglo XV. La ciudad de Gondar se fundó en el siglo XVII. 
 
Este recinto fortificado es el ejemplo más importante de castillo que podemos encontrar en África y a pesar de que este ha recibido golpes duros, sobre todo cuando Gondar perdió la capital de Etiopía, su estado de conservación es bastante bueno. 
 

Castillo San Felipe del Morro, Puerto Rico 




 
El Castillo de San Felipe del Morro o el Castillo del Morro es una ciudadela española construida en el siglo XVI en San Juan de Puerto Rico. Su principal función era vigilar la bahía de entrada a la ciudad. Actualmente el castillo es el Museo Colonial de la isla. En el otro lado de la bahía encontramos el fortín de San Juan de la Cruz, que también servía para vigilar la bahía. 
 
La gran mayoría de puertos españoles de las Antillas fueron fortificados cómo defensas militares. En especial el puerto de San Juan, que fue considerado una ciudad fronteriza, ya que está situada más al este de todas las islas, por lo tanto era la primera isla que uno llegaba desde el antiguo continente.
 
Durante la época colonial, las Antillas fueron saqueadas por ingleses, franceses y holandeses, y también podríamos considerar por españoles. Este problema forzó a construir numerosas fortificaciones en muchas de las islas. Durante la Guerra de los Siete Años en el Caribe, España se alió con los irlandeses a la hora de fortificar el Castillo de San Felipe del Morro. Al igual que vimos que el castillo de Montjuic fue reforzado a causa de la guerra de Secesión. El Castillo del Morro se convirtió en la fortificación más grande construida por los españoles en las Américas.
 
Como también hemos estado viendo hay muchos castillos qué dejan de tener su papel defensivo militar entre el siglo XVII y XVIII. A diferencia de estas fortalezas caribeñas aún desempeñaron un papel importantísimo en el siglo XX, durante la Guerra Hispanoamericana, dónde España perdió definitivamente todas sus colonias. El Castillo de San Felipe del Morro, al igual que otras fortalezas, sirvieron durante las dos guerras mundiales como puntos de vigilancia estratégicos para controlar el Caribe. 

Castillo Himeji, Japón




 
Al sur de Japón se encuentra el castillo de Himeji, quizás nunca habías oído hablar de él pero seguro que habéis visto muchas fotos, tanto de este castillo como Castillo Matsumoto y el Castillo Kumamoto, los "Tres Famosos Castillos" de Japón. Si os fijáis no se parecen mucho a los castillos que solemos ver en Octubre&Castillos.
 
Acertaremos al suponer que un castillo de tal envergadura y que aun se conserve en nuestros días fue construido en una zona y una época con un poder feudal muy fuerte. Fue construido por el clan Akamatsu y posteriormente llego a ser la capital de reino, por hacer un paralelismo con los castillos que hemos estado viendo. 
 
Es interesante saber que aún sigue en pie a pesar de una ley que se hizo en el siglo XVII donde se limitaba el número de castillos que podía poseer cada señor feudal ¿os suena? Además que, en un intento de modernizar el país, también se hizo otra purga y durante a la Segunda Guerra Mundial muchos sufrieron ataques. De hecho el castillo Himeji recibió dos bombas incendiarias, que por suerte no estallaron. 
 
Podríamos decir, también que es un buen ejemplo de los castillos japoneses, ya que aun conserva su torre principal y una torre mayor con una menor y otras watariyagura. Pero para ello podríamos dedicar un Octubre&Castillos solo japones, que a mí me encantaría. Uno de los elementos más característicos de estos castillos son el confuso laberinto de caminos que conducen a la torre principal, eso sí que nos suena de los castillos románicos. 
 
Otros elementos defensivos muy ingeniosos son pasadizos que se estrechan o puertas que solo permiten el paso de una persona para ejército invasor. Así como habitaciones ocultas donde esconderse a la hora de preparar una emboscada. 

 
También me hubiera gustado aportar algún castillo en Oceanía pero no he encontrado ninguno, así que os pido por favor que si conocéis de alguno me lo dejéis en comentarios. Este artículo me ha hecho muchísima ilusión hacerlo porque me ha dado muchas ideas de castillos qué visitar para próximas ediciones de Octubre&Castillos y también me han dado muchísimas ganas de viajar. ¡Si vosotros tenéis un castillo espectacular al lado vuestra casa por favor recomendadme lo y lo veremos en octubre castillos 2021!

Adriana

domingo, 18 de octubre de 2020

¿Qué tipos de castillos existen?

La semana pasada vimos como los castillos no han sido iguales a lo largo de la historia pero me di cuenta de que no todo lo podemos llamar castillos. Veréis, además de los castillos existen otro tipo de edificaciones militares que guardan analogías con el castillo, como un alcázar o una fortaleza, lo que el castillo encierra es un patio de armas, en torno del cual se sitúan una serie de dependencias y que dispone por lo menos de una torre habitable. 




Torres


Hablando de torres. Por el pasado musulmán de España tenemos mucha arquitectura militar de la época, que fue la base de los castillos que podemos visitar hoy en día. ¿Os suena el famoso hotel Burj Al Arab? Pues burj o burch significa torre árabe de grandes dimensiones y habitable, de planta cuadrada. Si era de planta circular y de dimensiones más pequeñas se llama atalaya. Del árabe "tala'la". En cambio si la torre era cristiana se llamaba, obviamente, torre, del latín "turris".

Al-qsar


Como sabéis la mayoría de palabras que empiezan por “al” son de origen musulmán. Por ejemplo Alcalá, que proviene de "qalca" y sería cualquier castillejo musulmán corriente. Alcázar proviene del árabe "al-qasr" y sería más bien un palacio fortificado o un castillo residencial. El diminutivo "al-qusayr" da en castellano otro nombre muy presente en la toponimia española que es alcocer. La idea, así como el nombre, proviene de los ksour que eran un sistema de construcción de casas solapadas y graneros colectivos hechos de adobe que se podían encontrar en los oasis.

Torre d'Alsamora



Ribat


También conocido como rabida o rápita en catalán son castillos donde los musulmanes se dedicaban a entrenarse física y espiritualmente para la guerra. Así que se utilizaba a modo de fortaleza y puesto de vigilancia a la vez que era un monasterio árabe. En Europa también encontramos algunos ejemplos de monasterios fortificados como la Colegiata de Santa María la Mayor en Alquezar.

Al-qasaba


Si seguimos aumentando el castillo tenemos la alcazaba, del árabe "al-qasaba", que expresa a una verdadera ciudadela fortificada con viviendas civiles, mezquitas. Estaban asociadas a un castillo, pero este siempre estaba construido de forma independiente a la alcazaba. Su función era dar refugio a los núcleos urbanos vecinos en caso de asedio. A diferencia de las otras fortificaciones que veremos ahora, este se caracterizaba por tener una medina en su interior. La más grande de toda Europa se encuentra en Badajoz.

Fort de Saint-André



Ciudadela


Fueron la respuesta defensiva al nuevo armamento que trajeron los avances científicos durante el renacimiento. Cuando la altura de los muros no fue suficiente para poder defender los castillos tuvieron que reinventar el estilo de castillos. Se prefirió al grosor de las murallas y no su altura. Se dejó espacio para poder colocar cañones de forma estratégica. Y se utilizaron fosos y otros elementos para alejar al enemigo y que sus proyectiles no se dieran en el blanco. De hecho son construcciones mucho más ordenadas que los castillos románicos que hablábamos antes. En España se les conoce también como Alcázar o Kremlin en Rusia. 

Fuerte


Los fuertes son pequeñas fortificaciones, incluso pueden llegar a ser pasajeras, que defienden un paso. Normalmente no son residencias o espacios donde tenga eventos sociales y culturales sino que se destinan íntegramente a las actuaciones militares. Dependiendo de las necesidades se les construyen unos accesorios u otros. Todo lo necesario para cumplir con su objetivo: debilitar al ejército enemigo antes de llegar al castillo. Al igual que los bastiones se tratan de tipos de fortificaciones. 



Aunque aún quedan muchos otros tipos de castillos o semejantes por comentar, lo iremos haciendo a lo largo de la vida de Octubre&Castillos. Estos me han parecido los más remarcables, o los que más hemos visitado desde el blog de Instantes de Tiempo. Dejadme en comentarios cuál os ha parecido más curioso. ¡Os deseo una feliz semana!

Adriana

domingo, 11 de octubre de 2020

Los castillos que pasaron de moda

La semana pasada, hablando sobre los distintos elementos de los castillos me fije que poco tienen que ver los castros con los con los castillos románicos, así que hoy vamos a ver la evolución de los castillos a lo largo de la historia. 




En España, por su historia, se conservan muchas ruinas de castillos. Pues si construían un castillo para defender una frontera, pero esta avanzaba, el propósito defensivo o militar del castillo desaparecía. Después de haber visto las características de los castillos podemos entender que eran sitios oscuros y fríos donde no apetecía vivir. 

Los castros


Tal y como hablábamos la semana pasada, al inicio de los castillos están en los castros. Quizás los más famosos son los gallegos pero en Lleida hay algo muy parecido que son el Vilars d’Arbeca, que algún día iremos con Instantes de Tiempo. No son como el típico castillo que pintábamos de niños sino más bien una ciudad cercada, incluso con foso. Estos fueron los primeros castillos.

Fortalezas romanas


Después de esto vinieron los romanos, los cuales vieron en los castros una gran idea. Pero como la mayoría de cosas que hacían los romanos lo tenían que perfeccionar. Ordenaron el interior de sus fortalezas en cuadrículas y le dieron un aspecto mucho más cuadrado, con las esquinas redondeadas. ¿Os acordáis porque? 

Torre de la Manresana

Las primeras torres


A la caída del imperio romano, se reciclaron muchos de sus castillos y fortalezas. Algunas de ellas eran simples torres que servían para comunicarse mediante señales las unas a las otras o para cobrar impuestos para pasar por un camino. Si esa torre empezaba a ser más importante, requería de más personal, se terminaba construyendo una capilla para ofrecer servicios religiosos y con el tiempo se terminó construyendo un castillo. La mayoría de castillos son pequeños, pero a medida que se venía a vivir más gente se construía un pueblo fuera de la primera muralla y se construía una segunda muralla. 

Castillos románicos


Lo que todos estabais pensando son los castillos románicos, se dieron en España a raíz de la conquista que empezó Don Pelayo en Covadonga y se terminó con la conquista de Granada por parte de los Reyes Católicos. Se caracterizan por ser castillos muy cuadrados, para nada bonitos, colgado en lo alto de un peñasco, de difícil acceso. El mejor ejemplo que tenemos es el Castillo de Loarre pero aún quedan algunas ruinas esparcidas por todo el territorio.

Castillo de Loarre

Fortificaciones góticas


Ya en tiempos de paz, algunos de ellos fueron modernizando hasta llegar a ser auténticos palacios fortificados y la residencia de los señores feudales. Esto se puede empezar a observar a partir del siglo XIV. Los castillos góticos se sitúan en poblaciones, siendo más bien palacios y por lo tanto prima la belleza antes de que la defensa, al contrario de los antiguos castillos.

Ciudadelas renacentistas


También es cierto que, con la evolución de la guerra, muchos de ellos perdieron su función defensivo-militar, ya que antes del siglo XVI el uso de armas de fuego era escaso y la defensa de un castillo se centraba en su verticalidad, que no pudieran entrar. A partir de la generalización del uso de armas de fuego de pólvora gruesa, donde literalmente se agujereaban las murallas. Los castillos se convirtieron en ciudadelas. Lo que significan castillos con gruesas murallas. 

Palacio de Hofburg



Palacios barrocos


Luego me puse a pensar porque los castillos pasaron de moda. Si os fijáis no volvemos a ver castillos hasta que Hollywood le da por hacer películas de héroes medievales. Hemos comentado que los castillos no dejan de ser botines de guerra que los reyes obsequian a sus vasallos, en un sistema de feudalismo. ¿Me seguís? 

Pues llegó un momento que el feudalismo se reemplazó por un sistema político llamado absolutismo en el que el rey mandaba por encima de todos sin depender de sus vasallos. Este cambio porque la mayoría de monarquías europeas empezaban a tener un territorio para gobernar demasiado amplio y difícil de gobernar. Con una sola voz cantante resultaba mucho más fácil. 

En definitiva, si tu propósito es quitar poder a tus vasallos lo que no harás es darles permiso para que actualicen sus castillos, aumenten su poder militar y puedan hacerte sombra. Por lo tanto los castillos caen en desuso. Lo que sí que hacen es gastar todo el dinero en demostrar su poder absoluto en palacios barrocos. El mejor ejemplo de esto es el Palacio de Versalles que mandó construir Luis XIV o, también el Palacio de Hofburg, en Viena


Y con esto y un bizcocho doy por terminado el día de hoy. Dejadme en comentarios si os gustan más los castillos robustos o preferís un palacio con todo lujo de detalles. Y nos vemos la semana que viene a ver si somos capaces de distinguir entre un alcázar y una ciudadela. Dejadme en comentarios cuál es vuestro estilo favorito.¡Y que tengais una feliz semana!

Adriana

domingo, 4 de octubre de 2020

El origen de los castillos

¡Hola a todo el mundo! Ya estamos de vuelta. Por si os habéis olvidado de mí, yo soy Adriana, autora del blog de viajes Instantes de Tiempo. Y el mes de octubre se lo dedicamos a los castillos, que me encantan. Como sabéis este año es más complicado viajar así que veremos castillos desde una perspectiva más teórica. Es una oportunidad que no se tiene todos los años y hay que aprovecharla. Así que hoy empezaremos por la primera piedra: ¿Cómo se construye un castillo?




Según la definición del Diccionario de la RAE se trata de “lugar fuerte, cercado de murallas, baluartes, fosos y otras fortificaciones”. La palabra castillo proviene del latín, castellum, que es un diminutivo de castrum. Literalmente eran ciudades fortificadas, normalmente en lo alto de una colina, y se construyeron antes de la llegada de los romanos. 

Antecedentes: Los castros 


Con la llegada de los romanos se perfeccionó la técnica: construyendo desde fortalezas de madera, para los ejércitos de campaña, hasta fortalezas de piedra, para emplazamientos permanentes. Tenían unas características muy particulares, se construían en base rectangular o cuadrada con las esquinas redondeadas. El arquitecto romano Marco Vitrubio fue el primero en señalar la triple ventaja de las torres redondas: más eficiente uso de la piedra, una mejor defensa contra los arietes y mejor campo de tiro. Algunos de los más importantes que se han conservado hasta nuestros días son la alcazaba de Mérida, en Badajoz, o el castillo de Gormaz, en Soria.


De hecho, cuando visitamos el Castillo de Cardiff os expliqué que su origen era un castro romano. Que luego lo adoptaron los visigodos dándole una mayor altura y construyeron un foso alrededor, del que luego hablaremos. Y finalmente fue un palacio fortificado que pudimos visitar. 



Dominio Público



Los castillos, tal y como aparecen en nuestro imaginario, empiezan a construirse en el siglo XI. En la península ibérica, la conquista de los visigodos ha cruzado el Duero y ha llegado hasta Toledo. Muchos de los castillos románicos han sido actualizados, el Castillo de Loarre que visitamos en 2018, es el que mejor conserva sus características.

Los ingredientes principales


Al igual que los castros, la mayoría de los castillos los encontramos en lugares remotos. Como hemos comentado en otras ediciones de Octubre&Castillos, hay tres ingredientes imprescindibles para la construcción de una fortaleza: buenas vistas, piedra y agua. En aquella época, no había maquinaria que se encargara de hacer el trabajo duro y todo se hacía a mano. Por eso tardaban tanto en construir y dentro de un castillo podemos ver distintas épocas. Además, los castillos estaban desordenados, totalmente opuesto a las construcciones romanas. Estaba hecho a propósito, para confundir a los enemigos y prepararles emboscadas dentro del castillo si lograban entrar. Igual que las escaleras solían ser estrechas y muy empinadas para empujar al enemigo a bajo en caso de necesitarlo. 

El foso


Algo muy característico de los castillos son los fosos. Si la orografía de donde se situaba el castillo no permitía un foso natural había que construirlo. Este podría ser seco o contener agua para ahogar al enemigo. En caso de ataque, se quemaba el puente levadizo de madera y el castillo quedaba totalmente aislado. Para hacer más impresionante el foso también se construían altos muros coronados por una empalizada. 

El foso del Castillo de Caerphilly



Las murallas


En lo alto de las murallas había el adarve, que es el paso de ronda desde donde vigilaban los soldados. También había almenas, matacanes y garitas para proteger a los soldados cuando defendían. Más tarde se empezaron a construir las aspilleras o saeteras donde los soldados podían disparar más protegido detrás de las paredes. Para hacer más fuerte la muralla se construyeron torreones, como las que hacían los romanos, para aprovechar todas esas ventajas. 

Las Murallas del Fort Saint-André



La Torre del Homenaje


La torre más importante de un castillo es la Torre del Homenaje. Es donde solía residir el señor del castillo y donde se guardaban los víveres. También era la torre más resguardada del ataque y la que servía de último refugio en caso que los enemigos penetraran en la fortaleza. Es la torre más alta del castillo y la más alta en España es la del Castillo de los Sotomayor Zúñiga, en Belalcázar, que espero poder visitar alguna vez. 

La Torre del Homenaje del Castillo de Loarre



La casa del guarda


Un elemento muy característico era la puerta. La puerta era el punto más débil para defenderse en caso de asalto. Así que la mayoría estaban dotados con por rastrillos, esas rejas que vemos en las películas, también había torres a lado y lado dotadas de saeteras. Y había una doble puerta para poder acorralar al enemigo bajo su fuego durante el máximo tiempo posible. Con los años también se terminaron construyendo barbacanas, que era como una torre con una puerta antes de la puerta principal del castillo, asegurando que el enemigo solo pudiese entrar por allí y dando tiempo a los del castillo proteger la puerta principal. 




El Patio de Armas


Otro elemento que hemos visto en muchos castillos es el patio de armas. Tiene dos funciones principalmente: da acceso a la gran mayoría de salas del castillo y también se usaba con zona de instrucción militar. Todos estos elementos eran importantes en la guerra psicológica, que se viera el poder del reino desde lejos y que el ejército, que pensara en atacar, tuviera miedo del edificio en sí al estar plantados frente a ellos. No se si os habéis fijado que estas características que tanto nos fascinan eran auténticas máquinas de matar. 

El patio de armas del Castillo de Huneduara



El nacimiento de un castillo


Cuando un señor feudal daba permiso para construir una fortaleza era una muestra de confianza a su vasallo. Empezaban siendo torres, ya fueran para vigilar una zona, como para defenderla e incluso cobrar impuestos por el paso de un camino. Estas torres podían llegar a ser castillos enormes.


En la Torre de Vallferosa se cobraban impuestos


Los castillos más importantes llegaban a tener huertos y árboles frutales, así como establos y ganado, también varios pozos de agua. Para llevar un castillo se necesitaba de gente experta para su buen funcionamiento: carpinteros y herreros para la construcción de utensilios y armas, canteros para el mantenimiento de los muros, panaderos, cocineros y la propia guardia del castillo.

En tiempos de guerra, si el castillo era asediado, se iban guardando en los niveles más interiores a medida que los enemigos iban conquistando. Los primeros en recibir eran las casas más pobres y el último refugio era la Torre del Homenaje. Muchos castillos disponian de pasadizos secretos para huir. 

El concepto de propiedad del terreno era distinto al de hoy en día. Las tierras conquistadas eran un botín de guerra del rey. Este entregaba las tierras a cambio de alguna cosa, normalmente ayuda militar. A su vez este tenía distintos castlar que se ocupaban de los distintos castillos del señor. Por eso a veces os comento que los señores del castillo eran unos pero quienes lo gobernaban eran otros.


Y ahora que ya conocemos la anatomía de un castillo podemos distinguir su evolución a lo largo de los siglos. Pero esto lo veremos en el próximo capítulo de Octubre&Castillos. Espero que os haya gustado y os deseo una feliz semana.

Adriana

domingo, 30 de agosto de 2020

¿Qué me llevo a una roadtrip en moto?

Viajar en moto es algo emocionante, sin duda, pero la hora de hacer las maletas es todo un reto. Hace un par de semana fuimos a la Seu d'Urgell en moto. Quizás no sé tan complicado preparar las maletas para un fin de semana pero ¿os imagináis quince días?



Como ya sabéis antes de empezar cualquier maleta tenemos que saber los días que nos vamos, el tiempo que va a hacer y qué actividades tenemos pensadas hacer. Además si vamos en moto también hay que saber cuánto espacio para equipaje disponemos

En el caso de la moto de Albert tiene dos alforjas y en cada una de ellas cabe una mochila de colegio. Digo de colegio porque tengo una que es un pelin más grande pero no cabe en la moto. Además, esta mochila está un poco vieja, pero es de lona y si le da por colarse agua en la alforja protegería más mis enseres. Es importante que sepáis cuál es vuestra mejor mochila para ello. 


Además ya sabéis que me encantan las bolsas de equipaje, para tenerlo todo bien ordenado. ¿Os acordáis que tenía unas pero se rompió la cremallera, intente hacer otras y no salió bien? Pues al final me he comprado otras, parecen de mayor calidad pero la cremallera es la misma así que no sé que pensar. 

Estos nuevos llevan tres bolsas para la ropa, de distintos tamaños. Una bolsa supuestamente para el neceser, del que hablaremos más adelante. Otra bolsa para la ropa interior y otra más para los cables. Y la que más me gusta para los zapatos. 


Empecemos por lo que no voy a poner en la mochila. Cuando voy de ruta suelo llevar unos pantalones largos. En verano me pongo una camiseta de manga corta pero si hacéis una ruta con más frío podéis poneros una manga larga e incluso un polar debajo de la chaqueta de moto. Como en verano sudamos mucho os recomiendo camisetas cómodas y transpirables. Un consejo que me dio Alex, un amigo de Albert, fue llevar una camiseta con protección UV: así va más fresquito y no se quema por el sol. 

Yo voy a llevar mi chaqueta de moto sin forro. También llevo buff, incluso en verano, para evitar quedarme afónica. El casco con el Cardo, los guantes... Y en los pies solía llevar deportivas o botas de montaña. Pero uno de los regalos de boda han sido unas fantásticas botas de moto. Desde aquí quiero darte mil gracias. 


Ahora pasamos a lo que voy a poner en la mochila. Lo voy a ir dejando encima de la cama o de la mesa para ver si me dejo algo y para hacer los distintos paquetes. Me voy a llevar tres outfits. Otro pantalón largo con camiseta, igual que el que llevo el primer día de ruta en moto para cambiármelo cuando esté sucio. Luego, dos más fresquitos y arreglados para cuando no vayamos en moto. Un vestido mono, un pantalón corto y una camiseta sin mangas. De zapatos voy a llevarme unas que me sirvan tanto de diario como para ir a cenar en algún lugar más especial y unas que ya vimos en Tiempo Entre Botas, me sirven tanto para bañarme como para hacer senderismo.
 
Lo realmente importante, a la hora de escoger la ropa, va a ser que sean más o menos del mismo color para poder lavar la ropa toda junta. Por ejemplo un pantalón blanco y una camiseta roja no se pueden lavar a la vez pero un tejano y una camiseta negra no habrá ningún problema. Prefiero llevar menos ropa y lavarla, que tener problemas con el espacio en la moto. 


También me voy a llevar ropa interior. Además me voy a llevar un bikini y una toalla de microfibra. Además me voy a llevar unas leggins y una camiseta a modo de pijama, por si necesito un outfit más. Y también una chaqueta para cuando refresque por la noche. Solo falta el neceser, os dejo aquí si queréis ver lo que normalmente me llevo. 

También me llevaré un bolso. Este puede ir dentro de la mochila o en una esquina de la alforja. En las rutas de verano está muy recomendado llevarse una botella de agua. Voy a congelar tres cuartas partes de una botella para que se vaya descongelando por el camino y tener agua fría. Si no también llevo una botella en el lateral de la mochila. 


Espero que os haya gustado y os haya sido útil. Nos vemos en octubre con un Octubre y Castillos muy especial. ¡Os deseo una feliz semana y mejor mes!

Adriana